Bruno mi perro, el que sabía cosas, se ha ido.
Todavía encuentro por toda la casa piedritas de alimento que ha ido dejando para que encuentre el camino de volver a verlo, como un Hansel que no quiere perder a su Gretel, para que no lo olvide.
De la casa... de su casa, porque la casa donde vivíamos era suya, en realidad no era mía.
Con el fuimos a verla cuando era cachorro, lo miré instalarse en el patio, sentarse mirando el cielo y la eligió, fue nuestra casa, su casa, yo sólo era más bien una especie de inquilina.
El mismo patio donde eligió irse no sin antes tener una vida muy larga y muy hermosa.
Bruno el sabio, el valiente, el perro león, un padre cauteloso y de corazón bueno, el mejor compañero para emprender un viaje, el de los abrazos más oportunos, inmensos y que terminaban siempre en suspiros. Ponía su cabeza en el hueco entre mi hombro y el cuello y suspiraba.
Hicimos todo juntos y me salvó en silencio las espaldas; de todas las formas posibles, custodió mi vida sin cansarse jamás.
Ha sido un guardián ejemplar y yo fui mejor en todos los aspectos porque el me vigilaba de cerca.
Por las mañanas cuando salgo a caminar me doy cuenta de cuantas personas salen con sus perros a pasear y van tan felices y se miran unos a otros como en agradecimiento mutuo y yo recuerdo lo que teníamos con Bruno hace tan poco y por muchos años, esos ojos negros preciosos que me miraban cómplices y hacían de mi una mejor persona, como me relacionaba con el resto era mejor y sólo cabía para mi el amor mirado a través de sus ojos buenos.
Tuvimos algo perfecto no sé si puedo amar tan bonito ni tan grande ahora.
Fuimos Bruno y yo, éramos nosotros.
Por acá anda el gato que era su amigo queriendo recuperarme y todo animal que logra mi cariño es un Bruno para mí. Bruno es el género la especie será perro, gato, y así.
Al caer la tarde me siento en el patio, sonrió algunas veces, recordando nuestras tantas aventuras, y miro el cielo.
Yo también de alguna manera dejo y seguiré dejando piedritas para que el me encuentre y no se olvide de mí.


