abroad
to feel abroad: suelto, libre, lejos de casa, allá y acá, y por todas partes.
Un lugar
jueves, 23 de mayo de 2024
miércoles, 26 de octubre de 2022
Eramos nosotros
Bruno mi perro, el que sabía cosas, se ha ido.
Todavía encuentro por toda la casa piedritas de alimento que ha ido dejando para que encuentre el camino de volver a verlo, como un Hansel que no quiere perder a su Gretel, para que no lo olvide.
De la casa... de su casa, porque la casa donde vivíamos era suya, en realidad no era mía.
Con el fuimos a verla cuando era cachorro, lo miré instalarse en el patio, sentarse mirando el cielo y la eligió, fue nuestra casa, su casa, yo sólo era más bien una especie de inquilina.
El mismo patio donde eligió irse no sin antes tener una vida muy larga y muy hermosa.
Bruno el sabio, el valiente, el perro león, un padre cauteloso y de corazón bueno, el mejor compañero para emprender un viaje, el de los abrazos más oportunos, inmensos y que terminaban siempre en suspiros. Ponía su cabeza en el hueco entre mi hombro y el cuello y suspiraba.
Hicimos todo juntos y me salvó en silencio las espaldas; de todas las formas posibles, custodió mi vida sin cansarse jamás.
Ha sido un guardián ejemplar y yo fui mejor en todos los aspectos porque el me vigilaba de cerca.
Por las mañanas cuando salgo a caminar me doy cuenta de cuantas personas salen con sus perros a pasear y van tan felices y se miran unos a otros como en agradecimiento mutuo y yo recuerdo lo que teníamos con Bruno hace tan poco y por muchos años, esos ojos negros preciosos que me miraban cómplices y hacían de mi una mejor persona, como me relacionaba con el resto era mejor y sólo cabía para mi el amor mirado a través de sus ojos buenos.
Tuvimos algo perfecto no sé si puedo amar tan bonito ni tan grande ahora.
Fuimos Bruno y yo, éramos nosotros.
Por acá anda el gato que era su amigo queriendo recuperarme y todo animal que logra mi cariño es un Bruno para mí. Bruno es el género la especie será perro, gato, y así.
Al caer la tarde me siento en el patio, sonrió algunas veces, recordando nuestras tantas aventuras, y miro el cielo.
Yo también de alguna manera dejo y seguiré dejando piedritas para que el me encuentre y no se olvide de mí.


